El mundo contra el bloqueo, respaldo a la Cuba solidaria

Miércoles, Noviembre 1, 2017

El mundo contra el bloqueo, respaldo a la Cuba solidariaEl mundo ha vuelto a decir NO a la soberbia imperial: 191 países, de 193 posibles, aprobaron este miércoles en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, el proyecto de resolución titulado Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba.

En el máximo órgano representante, normativo y deliberativo de la ONU, la votación no registró abstenciones y tuvo la solitaria oposición de EE.UU. y su acólito, Israel, ese otro soberbio y sistemático violador de los derechos humanos.

Aconteció allí, de nuevo, una lluvia de intervenciones condenatorias del bloqueo, a nombre de países y de numerosos bloques regionales e internacionales.

Tan llamativo como el rechazo al genocida cerco estadounidense, resulta el respaldo a la Isla, por sus posiciones de principios, su respecto a los derechos humanos, además de la solidaridad internacional practicada por la Revolución desde sus mismos inicios.

Al respecto se pronunció el delegado de Gabón en la ONU, en representación del Grupo Africano, quien recalcó:

“El llamado del Grupo Africano para un levantamiento del bloqueo no se hace solo porque es lo correcto, sino también por la contribución positiva de Cuba durante estas décadas como miembro responsable de la comunidad internacional. De hecho Cuba tiene una historia en África, ya sea en su papel en apoyo a las luchas de liberación o en su ayuda para mitigar los efectos de las crisis de salud que el continente ha sufrido en los últimos años (…) el pueblo cubano debe sentirse orgulloso de este aporte”.

En similar sentido, el representante del Grupo de los 77 más China que Cuba ha ayudado con la comunidad internacional notablemente, dada su contribución médica, elogió la contribución de la nación caribeña en asistencia humanitaria y reiteró el firme apoyo de ese bloque de 132 países a las recomendaciones que se expresan en la resolución contra el bloqueo.

El representante de El Salvador, voz de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en la Asamblea General de la ONU, calificó al bloqueo como principal obstáculo al normal desarrollo de Cuba y acto contrario a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.

La delegada de San Vicente y las Granadinas en la ONU, en representación de la Comunidad de Estados del Caribe (Caricom), consideró al bloqueo como un castigo contra Cuba y un impedimento para el desarrollo regional.

El 73 por ciento de los estadounidenses y el 73 por ciento de los cubanos que viven en EE.UU. apoyan el fin del bloqueo y, sin embargo, el actual Presidente norteamericano, Donald Trump, anunció el fortalecimiento del bloqueo, como componente clave en su política contra Cuba.

Rafael Ramírez, representante de Venezuela, como voz del MNOAL, también subrayó el rechazo a la promulgación e imposición de medidas coercitivas unilaterales, como el cerco norteamericano contra la Isla, dadas sus implicaciones extraterritoriales y su carácter ilegal.

Recordó que Cuba ha brindado solidaridad a las demás naciones para combatir la pobreza o necesidades humanitarias por los desastres naturales o enfermedades, tanto en América Latina como en África y Asia, además de su lucha contra el colonialismo.

Reiteró que el pueblo cubano es un referente de dignidad y solidaridad para el mundo, por lo que este país caribeño cuenta con el apoyo de los venezolanos. “Quieren doblegar la voluntad del pueblo, y por eso son las sanciones”.

Destacó que, pese a las medidas aplicadas por Estados Unidos, la Isla brinda lo poco que tiene en gesto solidario con otros pueblos enfrentados a desastres naturales y a problemas de desarrollo.

Una intervención que constituyó ejemplo de contundencia y de posición diáfana fue la de Sacha Llorenti, representante permanente de Bolivia ante ese organismo internacional:

“Este bloqueo es un ejemplo de la unilateralidad de EE.UU.; a pesar de todo, Cuba es un ejemplo de la solidaridad. EE.UU. impone un bloqueo injusto, inmoral, ilegitimo, ilegal. Este país impone un bloqueo que contraviene la carta de las Naciones Unidas, que lacera los principios de soberanía, intenta socavar la libre determinación del pueblo cubano”, dijo el diplomático andino.

Llorenti recordó palabras de Nelson Mandela respecto a la patria de José Martí: “Durante todos los años que he estado en prisión, Cuba fue una inspiración. ¿Qué otro país puede mostrar una hoja de servicios de ayuda, tan generosa y solidaria, a las causas de liberación en África que Cuba? Cuba ha sido un ejemplo de entrega y servicio a los demás”.

Más adelante agregó que nos quieren venir a dar lecciones de democracia (EE.UU.), y le dan la espalda al derecho internacional, los que creen que el multilateralismo es un teatro, quienes organizan golpes de Estado, quienes intervienen en nuestros procesos políticos con absoluta impunidad. Ellos quieren dar lecciones de derechos humanos, los mismos que promueven la tortura, lo que han convertido a la Base Naval de Guantánamo en una prisión ilegal”.

Agregó que quieren venir a dar clases de multilateralismo los que no creen en la ciencia y que el cambio climático es provocado por los seres humanos.

“El Gobierno de los EE.UU. no es excepcional, pero si es único. Es el responsable del bloqueo, no respeta el derecho internacional, es único porque actúa de manera impune (…).

“Agradecemos la solidaridad del pueblo cubano, esa solidaridad desplegada en todo el mundo. Bolivia pide, reclama y exige que se levante el bloqueo”, remarcó el diplomático sudamericano, el mismo que en similar escenario, en 2016, significó que la votación en la Asamblea General de la ONU no era solo contra el bloqueo de EE.UU. a Cuba, sino también por la esperanza y la maravillosa posibilidad de hacer, del nuestro, un mundo más justo, empeño para el cual Cuba es el ejemplo a seguir, y Fidel, el símbolo de la dignidad de nuestros pueblos.

En aquel entonces, dirigiéndose al presidente de la sesión plenaria, el embajador boliviano concluyó:

“Quiero disculparme con ustedes, pero cuando se tiene el corazón lleno de emoción y de gratitud, lo último en lo que uno piensa es en el protocolo. Por eso, permítame concluir esta intervención diciendo: ¡Qué viva Fidel!, ¡Qué viva Cuba!”

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