La verdad incompleta de mi vecina

Sábado, Septiembre 5, 2015

La Habana, urgida del mayor ahorro de aguaHace unos días mi vecina regañó a su hijo porque mantuvo abierta la llave del lavamanos durante los aproximadamente cinco minutos que estuvo cepillándose. “¿No te das cuenta que estamos en medio de una gran sequía, lo están diciendo a cada rato en la radio y la televisión?”, añadía la madre, para dejar bien claro que se trataba de una necesidad imperiosa.

Y ciertamente le asistía a ella gran parte de la razón: Cuba enfrenta hoy una de las sequías de mayor intensidad en más de un siglo, fenómeno que se hace sentir también en La Habana, donde las lluvias se han mostrado igualmente esquivas, al punto de que el acumulado total de todos los embalses capitalinos no supera el 35 por ciento de llenado.

La falta de precipitaciones ha provocado que más de 48 mil habitantes de esta capital presenten problemas con el suministro del agua, principalmente en La Habana Vieja, Centro Habana y Boyeros.

Súmese a ello que en varios municipios habaneros se fuga por salideros -en redes envejecidas sin el adecuado mantenimiento- hasta 50 por ciento del agua bombeada, un problema que lleva mucho tiempo sin resolverse y que están enfrentando brigadas de abnegados trabajadores del ramo.

Como parte de las medidas para enfrentar la intensa sequía, la Empresa Aguas de La Habana comenzó la rehabilitación de la conductora de Vives. El tramo a arreglar comprende unos 660 metros desde las calles Alambique hasta Cristina, labores que, una vez concluidas, permitirán beneficiar a residentes de los municipios de Centro Habana y La Habana Vieja.

Esa entidad y la Empresa Constructora de Recursos Hidráulicos también tienen a su cargo este mes la rehabilitación de la llamada Cuenca Sur, encargada de abastecer a gran parte de la población capitalina.

El programa inversionista del sector contempla la construcción, desde este septiembre, de una moderna conductora de agua que favorecerá a unos cinco mil residentes en el municipio de La Habana Vieja, compleja obra pactada para ejecutarse en tres meses y que posibilitará recuperar de 75 a 100 litros de agua por segundo, que hoy se pierden debido al mal estado de las tuberías y a los salideros, según explicaron a la prensa directivos del ramo en La Habana.

La estrategia incluye la culminación de un nuevo acueducto en el poblado de Santiago de Las Vegas, que beneficia a 36 mil habitantes; de la conductora de Paso Seco, en Arroyo Naranjo, y la rehabilitación de 300 kilómetros de tuberías.

Mas, no se trata de esfuerzos improvisados, sino insertados en un esquema nacional que nació como parte de la llamada Voluntad Hidráulica, proyecto ideado por el Comandante en Jefe Fidel Castro, desde los primeros años de la Revolución, a propósito de las severas inundaciones provocadas en la región oriental por el huracán Flora, el fenómeno meteorológico más devastador en la historia de Cuba.

Recordemos que antes de 1959 había en la Isla 13 embalses con capacidad para almacenar 48 millones de metros cúbicos; hoy son 242 de esos reservorios artificiales, que pueden acopiar más de nueve mil millones. Además, se han construido 800 micropresas.

Los empeños actuales -que también cuestan millones de dólares a la economía nacional- no llegarían a buen puerto, si los consumidores (estatales, cuentapropistas y residenciales) no usan racionalmente el líquido.

Por eso aprecio el alto porcentaje de razón que le asiste a mi vecina, cuando invoca la actual sequía para corregir actitudes derrochadoras de su hijo, pero su labor educativa en torno al ahorro sería completa cuando justifique su llamado no solo con la tenaz falta de precipitaciones de los últimos meses, sino en lo fundamental como algo permanente, como parte de una cultura del aprovechamiento racional del agua y de cada recurso que utilicemos.

Be Sociable, Share!

Leave a Reply