Alas de colores para mi Habana
Viernes, Junio 12, 2015
Eva María Fernández busca cada mañana flores con polen para alimentar a su más reciente amiguita: una mariposa que entró por su ventana y se prendó del cariño que le prodiga esta niña de siete años de edad, residente en el municipio de Centro Habana.
Las páginas cotidianas de su historia con tan delicado insecto -al que no ha puesto aún nombre propio- las comparte a menudo con los compañeritos de aula en el primer grado de la escuela Raquel Pérez, del barrio de Cayo Hueso.
Tuve la dicha de apreciar a Eva frente a mí, revoloteando entre las plantas, como si fuera uno de los más de 50 ejemplares que distinguen el primer Mariposario cubano, ubicado en la Quinta de los Molinos del Rey, Monumento Nacional, el mismo sitio donde se declaró a la Mariposa, en 1936, Flor Nacional de Cuba.
Eva fue uno de los tantos niños que participó en el recién celebrado Festival del Monte, que acogió esa institución habanera, donde los más pequeños jugaron a “ser científicos”, mediante observaciones al microscopio, realización de experimentos y otras propuestas de estudiantes de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana, integrantes de la iniciativa ¡Planta!, de la Sociedad Cubana de Botánica.
Sin embargo, la mayor atracción de la jornada recayó en el Mariposario, abierto al público como preámbulo de su inauguración oficial el próximo día 19, cuando a La Habana le nacerán coloridas y delicadas alas. (Fotos: Kimani Hernández García)

Osvaldo Rodríguez Alonso, jardinero del Mariposario, con más de 30 años de experiencia en el oficio.

Otra de las atracciones es el pupario, área donde permanecen las crisálidas, antes de convertirse en mariposas.
Tags: Fororreportaje, Mariposario, Mariposas cubanas, Quinta de los Molinos
Category: Medio ambiente
















