Palestina: el derecho a existir

Viernes, Agosto 1, 2014

Barrio residencial arrasado por los intensos bombardeosLa actual agresión genocida de Israel contra los palestinos en la exigua -y bloqueada por Tel Aviv desde 2008- Franja de Gaza, muestra diáfanamente quiénes son los verdaderos enemigos mundiales de la paz y de los derechos humanos.

Es tan cruel e inocultable la masacre sionista contra la población civil palestina, que hasta los propios aliados del Estado agresor le piden -mediante tímidas solicitudes- cesar la invasión, más en el ánimo de no perder electores en casa y lo poco que pudiera quedarles de prestigio internacional, que por el verdadero respeto a la vida, a la civilidad.

Si apreciamos lo ocurrido en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre el tema, las discusiones no han pasado de simples llamados a cesar las hostilidades de ambas partes. En ningún caso se ha condenado el evidente genocidio contra niños, adolescentes, ancianos y mujeres en Gaza; en ningún caso se ha acordado el envío de Cascos Azules de la ONU a la zona de conflicto, para asegurar el respeto a la vida. Toda resolución que se ha llevado a la máxima instancia de Naciones Unidas para condenar a Israel por tanta sangre inocente palestina derramada, siempre ha tenido el veto o el voto en contra de ese autodenominado “campeón de los derechos humanos” al que conocemos como Estados Unidos de América.

Estamos en presencia, una vez más, de un hecho demostrativo de los cambios raigales que necesita la ONU, si de verdad quiere sobrevivir como entidad global que garantice la coexistencia pacífica entre los Estados.

Son niños más de la quinta parte de los palestinos asesinadosEn medio de la conmoción internacional por la barbarie sionista en Gaza, el senado de EE.UU. aprobó, este primero de agosto, 225 millones de dólares para reabastecer a Israel con misiles del sistema Domo de Hierro (Iron Dome), una solicitud realizada recientemente por el Pentágono para suministrar nuevos cohetes a las Fuerzas Armadas del Gobierno de Tel Aviv.

El propio Pentágono entregó suministros bélicos a Israel la semana pasada, desde un almacén de reservas para tiempo de guerra, que Washington y Tel Aviv mantienen desde la década de los años 90 en un lugar no revelado del territorio israelí. Agencias de noticias especifican que, entre los equipos militares, hay morteros de 120 milímetros, granadas y otros sistemas letales.

¿Quién puede creer realmente en la condición de mediador que EE.UU. ha tratado de asumir en las últimas décadas respecto al conflicto israelo-palestino? Un interlocutor serio no puede, bajo ningún concepto, ser el suministrador de armas utilizada por el Estado ocupante para asesinar, fundamentalmente, a la población civil del territorio ilegítimamente ocupado. Washington brinda a Israel una ayuda militar que supera los tres mil millones de dólares cada año.

¿Por qué EE.UU asume este papel? ¿Porque sus dirigentes tienen malas entrañas? ¿Porque no tienen sentimientos?

La historia enseña que los sentimientos, las entrañas, el corazón de los poderosos está en sus bolsillos. No tienen verdaderos amigos, sino intereses. A EE.UU. le conviene tener en Israel un gendarme estadounidense, un aliado incondicional en el Oriente Medio, zona rica en reservas energéticas y minerales, cercana a potencias económicas, políticas y militares en ascenso, como Rusia, China, India e Irán, por solo citar algunos ejemplos. Los mismos argumentos son válidos para entender las oportunistas posturas estadounidenses en torno a sucesos de la historia reciente en Ucrania, Libia, Iraq, Afganistán, Siria y otras naciones.

Población civil, principal víctima de la agresión sionistaEste primero de agosto, superaba los mil 600 la cifra de palestinos muertos y los ocho mil 350 la de heridos por la metralla sionista en Gaza. El número de palestinos que ha perdido la vida por estas agresiones supera ya el de víctimas mortales en la anterior masacre en esa franja, que duró desde diciembre de 2008 hasta enero de 2009. En aquellos 22 días de sangrientos ataques de las fuerzas israelíes –uno de los ejércitos más poderosos del orbe– contra el pueblo indefenso de la Franja de Gaza, murieron mil 417 personas, y cinco mil 33 resultaron heridas.

Del total de occisos por la embestida sionista actual, tres cuartas partes eran civiles; más de un quinto, niños; el 12 por ciento mujeres y al menos 60 ancianos.

¿Pueden esos sectores desprotegidos, indefensos, residentes en una zona bloqueada, representar un peligro para la estabilidad del Estado de Israel? De acuerdo con las concepciones racistas y segregacionistas de los líderes del sionismo, la respuesta es afirmativa.

Franja de Gaza, la mayor cárcel mundial a cielo abiertoAnalistas coinciden en señalar que la Franja de Gaza es hoy la mayor cárcel a cielo abierto en el mundo. El millón y medio de habitantes en la zona sufren con particular crudeza el enseñamiento de Israel, que los ha tenido bloqueados y sin posibilidades de conseguir alimentos ni medicinas, con severos déficits de agua potable y electricidad y sin acceso a otros servicios básicos.

A la habitual represión sionista con cualquier pretexto, se suma un panorama desolador, en el que viviendas, hospitales, escuelas, edificios públicos, plantas energéticas y caminos han sido destruidos por bombardeos indiscriminados, sin tregua, extendidos esta vez durante más de tres semanas. Vivir allí, resistir así, es heroicidad mayúscula de un pueblo que se le niega el derecho a existir como nación y que, para defenderse, cuenta fundamentalmente con armas caseras, cohetes artesanales e incluso piedras que lanzan a los tanques agresores.

Lo que acontece hoy en Gaza, tiene sus raíces hace casi siete décadas, cuando se concibió a Israel como Estado con mayoría judía. Para mantener esa mayoría, Tel Aviv acude a la ocupación, aparta y discrimina a los palestinos (originarios de esas tierras) y lleva a cabo invasiones militares que aniquilan a cientos o miles y provocan el desplazamiento de otros tantos.

Se trata de un conflicto al que no se le ve solución viable a corto plazo, si prevalece en Israel la ideología sionista -beligerante, excluyente y racista-, la complicidad de los poderosos del mundo y la inacción o tibieza de fuerzas influyentes.

??????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????El mundo debe plantearse, realmente, si permitirá que persista este Apartheid del siglo XXI, que reedita limpiezas étnicas al mejor estilo fascista hitleriano, sediento de sangre y de territorios, que actualmente tiene como víctimas a los palestinos, pero mañana pudiera amenazar a otros pueblos árabes.

Hoy, más que nunca, urge la solidaridad mundial con el pueblo palestino y su derecho a la autodeterminación y al establecimiento de un Estado independiente, con su capital en Jerusalén Oriental. ¡Palestina tiene derecho a existir!

Be Sociable, Share!

Leave a Reply