Sonrisa verdadera, la de mi pueblo

Sábado, Mayo 3, 2014

Sonrisa verdadera, la de mi puebloYo, que desde niña he sido una más en los multitudinarios desfiles del Primero de Mayo, he compartido esa contagiosa alegría de mi pueblo, sentida desde lo más hondo del alma proletaria, aunque en ocultarlo se afanen tarifados enemigos de las causas populares.

Se trata de una fiesta sin límites de edades, en la que se pierden las fronteras generacionales y a la cual no se llegan en lujosos autos ni con vestuarios de precios prohibitivos, sino a pie, con sencillas prendas que relucen los colores de la patria.

Es la sonrisa de tantas enfermeras, como Denise Cristina Salabarría, para quien no hay mayor placer que ser útil a los pobladores que acuden a su policlínico en el municipio de Boyeros, instalación que lleva el honroso nombre de Salvador Allende.

Ella es heredera de tantos otros de batas blancas que este Primero de Mayo también tiñeron la Plaza de la Revolución José Martí con los colores de la bandera cubana, como Carlos Manuel Mella, médico y científico hoy, cuyo andar proletario comenzó hace años como electricista en el sector de la construcción.

“Al desfilar honro mi propia historia como trabajador y comparto con los jóvenes la alegría por la continuidad de una obra en la que no ha dejado de estar presente Fidel”, me dice, en medio del bullicio, este septuagenario, de patriotismo marcado en su nombre, fundador de paradigmáticas instituciones, entre las que se encuentran el Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria (CENSA), el Instituto de Ciencia Animal (ICA) y el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), donde labora actualmente.

Una conga contagiosa hace mover mis pies y el cuerpo -como el de tantos- en el cierre del desfile.

“El orgullo de ser cubanos corre por las venas de este pueblo, alcanzo a escuchar a un vecino del barrio”, de regreso a casa. Es Leonardo Izquierdo, quien desde joven dona voluntariamente su sangre y ya acumula más de 100 entregas por la vida, sin recibir un solo centavo a cambio.

“Este es el desfile de mis abuelos, de mis padres, el mío y el de mis hijos, porque celebramos una obra que nos pertenece a todos”, confiesa este hombre de 45 años de edad, responsable de Vigilancia del CDR #2 Rolando Pérez Quintosa, de El Vedado, presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, en el Consejo Popular Carmelo.

Ya se apagan los ecos de la conmemoración,vuelvo a los andares hogareñoscon las pilas cargadas de optimismo y con la convicción de que si hay una sonrisa verdadera, esa es la de mi pueblo.

Pueblo cubano, fiel a sus raícesCUBA-LA HABANA-DESFILE POR EL PRIMERO DE MAYOCUBA-LA HABANA-DESFILE POR EL PRIMERO DE MAYO

 

 

CUBA-LA HABANA-DESFILE POR EL PRIMERO DE MAYO

 

 

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